La iniciativa combinó innovación, trabajo en equipo y el desarrollo de herramientas interactivas de software y hardware.

El pasado miércoles y jueves, el observatorio abrió las puertas del Observatorio para recibir a estudiantes y docentes del Complejo Educacional Toconao y del Liceo Bicentenario Agropecuario Likan Antai de San Pedro de Atacama. La visita marcó un hito en el territorio: fue la primera vez en cuatro años de trayectoria del programa en que la iniciativa se llevó a cabo directamente en el sitio de operaciones.

Divididas en dos jornadas de trabajo continuo, las actividades combinaron creatividad, electrónica y programación bajo la metodología de Humm Makers. Durante la primera jornada, los estudiantes participaron en dinámicas de pensamiento crítico e innovación para detectar problemas de su cotidianidad, abordando los fundamentos de la electricidad, algoritmos y el uso de kits de Arduino.

“Ver a niños, niñas y jóvenes de Toconao y San Pedro de Atacama ocupar la sala Yakana, programando y resolviendo problemas en el mismo lugar donde nuestros ingenieros y científicos trabajan día a día, es algo realmente inspirador. Traer Atacama Makers por primera vez al OSF no solo entrega una experiencia significativa en terreno a los alumnos, sino que reafirma que la ciencia y la tecnología de ALMA genera un impacto significativo en su territorio”, destacó Catalina Margulis, Corporate Secretary de ALMA.

Durante segundo día, los equipos estructuraron los desafíos mediante la metodología «¿cómo podemos?», generando lluvias de ideas para sus proyectos antes de pasar a la práctica avanzada. Guiados por los facilitadores, probaron circuitos condicionales con luces, botones, chicharras y sistemas de semáforos peatonales para dar forma a sus primeras soluciones funcionales.

“He podido aprender a resolver problemas sobre temas que antes me acomplejaban. Los profesores explican todo de manera entretenida. Incluso aprendimos a programar, sus funciones, las estructuras y cómo generar ideas a partir de problemas que vemos en el día a día”, explicó Maura Armella, estudiante de II medio del Complejo Educacional Toconao.

Soluciones con sello local: tecnología nacida en el desierto

Los proyectos diseñados son realizados en base a las inquietudes que los estudiantes plantean sobre su día a día en el desierto. Entre las propuestas desarrolladas destacaron una alerta simple para medir la radiación solar en entornos escolares, un sistema para detectar agua apta para consumo humano en las comunidades y un dispositivo para proteger a los perros comunitarios de las altas temperaturas.

Gabriel Leiva, profesor de Física del Liceo Bicentenario Agropecuario Likan Antay de San Pedro de Atacama, se refirió al impacto que genera la iniciativa en la perspectiva con la que los estudiantes visualizan el desarrollo de sus habilidades: “El programa genera mucha motivación, y los estudiantes quedan con el gusto de querer seguir aprendiendo. Eso a mí como profesor me ha permitido tomar ese entusiasmo, y comenzar un taller de robótica en el liceo. Creo que esos son los principales aportes del programa: generar motivación y darles la oportunidad a los estudiantes de conocer y potenciar esas habilidades que quizás no sabían que tenían”.

Por su parte, Cristian Álvarez, profesor de química y física del Complejo Educacional Toconao, destacó el rol del observatorio en cuanto a la divulgación científica y el impacto que tiene esta en los jóvenes: “Estoy muy agradecido de ALMA. Aquí conocí el aporte de la ciencia, y cómo las comunidades científicas aportan a las comunidades. He visto de primera fuente, cómo acercan la ciencia a los niños. Y no solo en Atacama Makers, también con las charlas para los estudiantes”.

Luego de las sesiones prácticas, los estudiantes participaron en un recorrido guiado por las principales dependencias del OSF. Durante la visita, las delegaciones escolares pudieron ingresar a la sala de control del observatorio, conocer de cerca la labor de los equipos técnicos en los laboratorios de mantenimiento y observar los transportadores Otto y Lore.

Finalmente, los estudiantes de ambos establecimientos se trasladaron hacia la zona donde se ubican las antenas en la meseta del OSF, donde los jóvenes tuvieron la oportunidad de ver de cerca estos instrumentos de última tecnología y comprender cómo se captan las señales del universo. Esta inmersión en terreno permitió a las y los estudiantes conectar de manera directa los circuitos y programas que desarrollaron en sus talleres con la ingeniería de gran escala que hace funcionar a ALMA.

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