A través de un recorrido técnico por laboratorios, la sala de control y una demostración del manejo de antenas en terreno, David Concar, embajador británico en Chile y Michele Doucherty, primera mujer en ocupar el cargo de Astrónoma Real, conocieron de cerca el trabajo de los equipos que mantienen operativo el radiotelescopio.

En el marco de la histórica colaboración científica entre el Reino Unido y Chile, ALMA recibió la visita del Embajador británico en Chile, David Concar y de la Astrónoma Real del Reino Unido, Michele Dougherty. La delegación fue recibida en el sitio por el director de ALMA, Sean Dougherty, en un recorrido que destacó la importancia de la cooperación internacional para responder a las preguntas fundamentales que guían las investigaciones sobre el Universo.

La visita de Michele Dougherty cobra especial relevancia al ser la primera mujer en ocupar la posición de Astrónoma Real desde la creación del cargo en 1675. Reconocida internacionalmente por su liderazgo científico en la misión Cassini-Huygens a Saturno y sus lunas, Dougherty pudo conocer de primera mano la tecnología de vanguardia y el talento humano que hacen posible la operación de ALMA desde el Desierto de Atacama.

“Es un verdadero honor recibir al Embajador británico en Chile y a la Astrónoma Real en nuestras instalaciones. ALMA es el resultado de un esfuerzo científico global sin precedentes, y visitas como esta nos recuerdan la importancia de la diplomacia científica y la cooperación internacional. Hoy nos encontramos en un momento decisivo mientras avanzamos en el Wideband Sensitivity Upgrade (WSU), una transformación integral que multiplicará la capacidad de nuestro radiotelescopio y nos permitirá seguir abriendo nuevas fronteras en la comprensión del Universo”, destacó Sean Dougherty.

Un recorrido por el corazón del observatorio

Durante la jornada, las autoridades participaron en un recorrido guiado por el Operations Support Facility (OSF), en donde pudieron comprender la dinámica de trabajo de los distintos equipos del observatorio. El itinerario comenzó en el patio de antenas y el hangar, donde la delegación presenció de cerca los procedimientos de mantenimiento que sostienen la infraestructura en el desierto. En tanto, pudieron presenciar las maniobras de movimiento de la antena «Titán» (DV07), operada en vivo por Sebastián Castillo, integrante del equipo técnico del observatorio.

El embajador británico en Chile, David Concar, destacó la labor de los distintos equipos que permiten que ALMA continúe en la vanguardia de la astronomía mundial: «Recorrer sus instalaciones me ha permitido apreciar la habilidad y la dedicación de los ingenieros y técnicos que gestionan el gran conjunto de antenas parabólicas y detectores del telescopio, manteniéndolos en funcionamiento con niveles de precisión increíblemente altos en las difíciles condiciones de gran altitud”.

La visita continuó en el laboratorio Front End, un espacio en donde se ensamblan, calibran y mantienen los receptores criogénicos de ultra alta sensibilidad que procesan las señales electromagnéticas que provienen del cosmos. Posteriormente, la delegación se trasladó a la sala de control, en donde pudieron observar el trabajo de astrónomos y operadores sobre el estado de la red de antenas y la captura de datos durante las 24 horas del día.

“Fue inspirador ver el enorme impacto que está teniendo esta colaboración, tanto en nuestra comprensión del universo como en el fortalecimiento de los vínculos entre nuestras naciones”, destacó David Concar, Embajador del Reino Unido en Chile”, destacó Concar.

Para cerrar la jornada y ofrecer un marco integral sobre el impacto de la institución, el director del observatorio, Sean Dougherty ofreció una charla sobre las capacidades presentes y futuras de ALMA, enfatizando cómo el trabajo colaborativo multilateral continúa empujando los límites del descubrimiento astronómico.

La visita reafirmó los lazos entre la comunidad científica británica y los centros astronómicos instalados en Chile, consolidando una tradición de excelencia tecnológica y descubrimiento compartido.

Escribe un comentario